miércoles, marzo 01, 2006

El Servicio Social


Entonces estoy en el Instituto Hidalguense de la Juventud. En tres días que llevo he podido presenciar el arduo empeño que ponen los empleados de gobierno por hacer nada, nadie está en su puesto y en las cuatro horas que estoy allí, de menos 2 todos andan en otro lado, quesque porque se van a desayunar.
Somos 3 en Servicio Social para el área de comunicación, y como puede esperarse de unos estudiantes de comunicación (y perdón si alguien se identifica), la verdad no tienen idea de lo que hacen.
Ahora resulta que los comunicólogos pueden hacer publicidad... publicidad.
¿qué no hay una carrera para eso?
Y el pobre Nacho, la mera verdad que si no pone todo su esfuerzo hace muy bien la finta, pero, vamos, no hay manera que un comunicólogo pueda hacer una buena publicidad SOLITO con el par de semestres (si bien le fue) que le dieron clases de ello, me cae que hasta un mercadólogo tiene mas armas.
Adyacente a mí está Nadia, y ella si, como buena comunicóloga, es la todologa del área y prácticamente funge como secretaria de Ana, la responsable de nosotros. ¿yo? Bueno, según debo realizar el sitio web y por ahora me he limitado a revisar unas páginas web que me revelen como atacan el problema otras asociaciones del tipo... ahora bien que me he de ver bien cotorro, porque estoy absorbidísimo por la internet sin ver a nadie, sin girar la cabeza si quiera y reaccionando apenas a las conversaciones contiguas, además para colmo, Ana está perdida como el resto de la fuerza laboral y no tengo forma de demostrar que estoy haciendo algo.
Si, estoy seguro que me veo muy cotorro.

la paz

Stimpy hace una navegación rápida antes de ir a su conferencia de “acercamiento a la cultura brasileña” [¿a poco tienen cultura? XD] y me dice que encontró un “curso para hacer la paz” o algo así, lo cual se me hace muy curioso, porque para hacer la paz no hay que hacer nada. Ahora que si me ofrece un curso para hacer la violencia sin que me sorrajen la madre, entonces ya nos estamos entendiendo.